Info Laboral

La ajenidad

Escrito por pedromoll 15-11-2009 en General. Comentarios (2)


La relación de ajenidad constituye un modo originario de adquirir la propiedad por parte de persona distinta a quien trabaja.

Dicho de otro modo "el trabajador presta sus servicios para otra persona que adquiere, en virtud del contrato de trabajo, la titularidad originaria sobre los frutos de ese trabajo.

La definición del concepto de ajenidad puede abordarse desde varias vertientes:

Ajenidad en los frutos: los frutos del trabajo son atribuidos inicial y directamente a persona distinta de quien lo presta. Se trata de una atribución ab inito. No obstante, la cesión es onerosa, lo que determina la obligación de pagar una compensación económica.

Ajenidad en la utilidad patrimonial: los bienes o servicios producidos por el trabajador no le reportan a éste un beneficio económico directo, sino que tal beneficio corresponde al empresario, que compensa al trabajador con una parte de esa utilidad.


Ajenidad en los riesgos: la deuda contractual del trabajador es una deuda de actividad y no de resultado, por lo tanto, independiente de los beneficios y también de los riesgos que pueda generar dicha actividad.


Cabe recordar que la nota de ajenidad viene íntimamente ligada a la forma de retribución, constituyendo un claro indicio de la existencia de relación laboral el hecho de que la retribución obedezca a un parámetro fijo.



El contrato de trabajo

Escrito por pedromoll 29-10-2009 en General. Comentarios (0)


Definición: El contrato de trabajo es la institución central del Derecho del trabajo. Podría definirse como aquella relación jurídica por virtud de la cual los frutos del trabajo pasan ab initio, esto es, desde el momento mismo de su producción, a integrar el patrimonio de una persona distinta del trabajador.

Objeto: En contra de lo que pueda parecer, no son los frutos, sino el trabajo mismo. Es la actividad del trabajador la que se remunera, no los frutos resultantes de dicha actividad.

Causa: El contrato de trabajo es fuente de obligaciones recíprocas entre el trabajador, que asume la obligación de trabajar, y el empresario, que se obliga a remunerar al trabajador los servicios prestados, de modo que esa prestación que cada una de las partes va a recibir de la otra es, precisamente, la causa del contrato de trabajo.

Son notas tipificadoras del contrato de trabajo: el carácter personal, voluntario y retribuido, la ajenidad y la dependencia.